jueves, 31 de octubre de 2013
lunes, 16 de septiembre de 2013
Mortui vivos docent
La tarde se cernía silenciosa y plomiza,
sobre la mala hora de la oscuridad sorda.
Ella lo vio llegar. Aquella tarde aciaga,
él cruzó la frontera sobre las vías del tren,
y ella quiso entender. No pudo reprimir
las ansias y las ganas; ella quiso saber.
Saber a que olía la esencia de la muerte.
Llamó, pidió permiso y entró al templo de Hades.
Había luces hirientes, y vio sin sorprenderse,
la grandeza del hombre reducida a pedazos;
la mirada perdida, el cabello revuelto...
la maraña de tripas enredadas y laxas...
Sí; miró y comprendió todo aquello que ansiaba,
comprendió que en la vida, era todo prestado,
sin mirar hacia atrás, volvió sobre sus pasos,
y comenzó a buscar la belleza del alba.
domingo, 25 de agosto de 2013
miércoles, 14 de agosto de 2013
lunes, 1 de julio de 2013
La retratista versificadora
La retratista versificadora hace retratos; pero con palabras, palabras suaves y hermosas; y a veces, también palabras duras y feas (palabrotas).
Ella, sigue el ritmo del latido de su corazón, pero deja que sean sus dedos, esos loquillos que viven en los extremos de sus manos, los que le den forma al retrato.
Empieza a escribir, y palabra a palabra, surgen los versos. Y así, retrata gente, paisajes, ideas, y hasta obsesiones y sueños.
Cuando termina, surge la obra triunfante, a veces con una gran sonrisa y llena de los mas bellos colores, y otras, oscura y tenebrosa; pero siempre recogiendo con el lápiz de la esperanza, la luz que se esconde detrás de las sombras.
sábado, 8 de junio de 2013
Castigo de dios
Necesito cordones nuevos para las
botas.
No, lo que necesito son unas botas
nuevas.
El camino se me está haciendo largo
y pesado.
Siempre pensé que lo importante no
era el destino
sino el trayecto. Ahora estoy empezando a dudar.
Hoy necesitaba secarme la cara con
una
sonrisa, y solo he encontrado las toallas.
martes, 4 de junio de 2013
La noche y la luna
Esta
noche no tiene luces.
Esta
noche no tiene alcoba,
no
esconde besos ni susurros
ni
tiene brindis ni caricias.
Un
equipo de emergencias
inicia
las maniobras de
reanimación.
Incansables,
no
se rinden, siguen y siguen:
¡Desfibrilando
a doscientos!
y
dos de trangorex en vía...
(Se
nos cae la tensión, no hay pulso).
No
hay respuesta, todo acabó.
Acabó. Y mientras..., yo sigo,
sigo
esperando a que amanezca.
Me
gusta la belleza de la
luna
reflejada en los charcos.
¡Que
importa que ronde la muerte!
¡La
luna sigue siendo luna!.
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