domingo, 29 de diciembre de 2013

Quiero que tengas


Quiero que tengas un sol cada amanecer,
y una luna que alumbre tus sueños.
Quiero que tengas un hogar que te ofrezca
refugio,
y unas alas limpias y fuertes
que te permitan volar.

Quiero que la música abandere tu vida,
que tu mundo no tenga fronteras;
que afrontes todos tus retos
y que nunca te des por vencido.

Quiero que compartas tu pan,
que abras tus puertas de par en par,
que derribes todos tus muros,
y que encuentres la paz.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Haikus del amanecer

Dame un abrazo.
Que se arrugue mi falda
entre tus dedos.
No te detengas,
desmaquilla mis labios.
Calma mi sed.

jueves, 31 de octubre de 2013

Samhaín

Hoy,
tengo que recordaros que la luz existe...
porque las tinieblas le dejan paso.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Mortui vivos docent


La tarde se cernía silenciosa y plomiza,
sobre la mala hora de la oscuridad sorda.
Ella lo vio llegar. Aquella tarde aciaga,
él cruzó la frontera sobre las vías del tren,
y ella quiso entender. No pudo reprimir
las ansias y las ganas; ella quiso saber.
Saber a que olía la esencia de la muerte.
Llamó, pidió permiso y entró al templo de Hades.

Había luces hirientes, y vio sin sorprenderse,
la grandeza del hombre reducida a pedazos;
la mirada perdida, el cabello revuelto...
la maraña de tripas enredadas y laxas...
Sí; miró y comprendió todo aquello que ansiaba,
comprendió que en la vida, era todo prestado,
sin mirar hacia atrás, volvió sobre sus pasos,
y comenzó a buscar la belleza del alba.


domingo, 25 de agosto de 2013

Supervivencia (Haikus)


Ramas sin frutos
son los sueños perdidos.
Brilla la luna.

... ... ... 

Pasan los días
y renacen las flores.
Sigues viviendo.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Respiro



Hoy brilla el sol.
     Anoche había tormenta,         
    ¡rayos y truenos!.     

lunes, 1 de julio de 2013

La retratista versificadora

   
     La retratista versificadora hace retratos; pero con palabras, palabras suaves y hermosas; y a veces, también palabras duras y feas (palabrotas).
     Ella, sigue el ritmo del latido de su corazón, pero deja que sean sus dedos, esos loquillos que viven en los extremos de sus manos, los que le den forma al retrato.
     Empieza a escribir, y palabra a palabra, surgen los versos. Y así, retrata gente, paisajes, ideas, y hasta obsesiones y sueños.
     Cuando termina, surge la obra triunfante, a veces con una gran sonrisa y llena de los mas bellos colores, y otras, oscura y tenebrosa; pero siempre recogiendo con el lápiz de la esperanza, la luz que se esconde detrás de las sombras.