martes, 18 de junio de 2019
jueves, 13 de junio de 2019
La otra Alicia
Alicia
está con su hermana al otro lado de la puerta.
Alicia,
era grande y era pequeña, ella sabía comer y beber para adaptarse.
Alicia
aprendió del Conejo Blanco y de la Oruga Azul; y disfrutó tomando el té con el
Sombrerero Loco, y jugando al croquet con la Reina de Corazones.
Ahora,
la vida de Alicia, es más normalita; está con su hermana al otro lado de la
puerta de la consulta 2 de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil. Espera su
turno para que valoraren su evolución con el tratamiento: Lleva ya tres meses
con el haloperidol y la risperidona, Alicia ahora tiene talla fija y ya no
viaja al País de las Maravillas.
Alicia
ahora… vive muy aburrida…
En un lugar de la mancha
En lugar de la mancha, los técnicos del laboratorio de dactiloscopia
encontraron una huella parcial, y la confrontaron con la base de datos de los
ficheros informáticos policiales; pero Clara no ha encontrado ninguna
correspondencia. Con sus tres terabytes y sus tres generadores diésel de
dieciocho cilindros, Clara no ha sido capaz de encontrar al asesino.
En la escena del crimen, un muchachito, llora desconsolado y recibe apoyo psicológico ofrecido por las Fuerzas de
Seguridad del Estado. Alonso tiene trece años.
En la base de datos de Clara, solo estamos los mayores de
catorce.
viernes, 24 de mayo de 2019
domingo, 12 de mayo de 2019
La ruta del 3
“La ruta del 3”
Se abre el telón y comienza la función!
Pero no olviden nunca que la realidad supera
a la ficción.
Están con nosotros…
Todo empezó no hace mucho tiempo. La noche
no tenía estrellas y ella era delgada, no muy alta, tenía fuego en el pelo y
oscuridad en la mirada. Iba en el
bus de la ruta 3, silenciosa y calladamente hermosa; cuando subió un individuo vulgar,
como otros muchos. Mirándola fijamente, la calificó de bonita, intentando seducirla
con grotescas y burdas alusiones.
Ella estaba asqueada, le pareció un ser
repugnante; y cuando él le preguntó por su nombre, no pudo evitarlo y mintió.
Dijo: Ana.
Todo permanecía igual, absurdo, oscuro,
burdo y grotesco, cuando se encendió el luminoso de “parada seleccionada”. La
vulgaridad se puso de pie para apearse, y mirándola con sus sádicos ojos, le
dijo: Adiós Ana, aunque no creo que ese sea tu nombre.
Entonces ella también le miró con su
oscura mirada y contestó: Mi nombre es Lilith, y soy… un demonio…
(continuará…)
viernes, 10 de mayo de 2019
jueves, 2 de mayo de 2019
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