martes, 7 de enero de 2020

Los ojos del miedo

(Imagen  de "La falda de roca", obra de MARK RYDEN, autor del pop surrealista)


Escondes al miedo en tus entrañas
y a la muerte en la mirada.
Te ahogas en una oscuridad infinita,
y agazapada en la tormenta,
analizas la ausencia
del futuro entre sus brazos.
Tus ojos y los de tu madre,
se desdibujan en mi mente
en una ecuación imposible,
inverosímil e inútil, porque
me cuesta aceptar que ella
está perfectamente muerta.
Dime… que piensas?
pequeña hija del matador…
aún sueñas?
o solo las pesadillas
lideran tus noches?
Cuéntame algo, necesito oír tu voz,
aunque tengo miedo, mucho miedo
de no saber contestarle a tus ojos.
Tus ojos, esos que me arrastran al abismo
y me obligan a aceptar que ella está
perfectamente muerta…
y tú… irremediablemente sola.

lunes, 2 de diciembre de 2019

La maceta escondida


Por la ventana
floreciendo la vida
tras la persiana.

A Frida



Frida, niña eterna
y creadora sin par.
Un mono canta en tu balcón
y pinceles de dolores
dibujan su voz
mientras las golondrinas
destejen las espinas
de tu tierno corazón.
Frida, niña eterna
y creadora sin par.
La oruga ya puede volar!
Ángeles y demonios
quedaron enredados
entre tu pelo y tu piel
sin remedio… desarmados.
Multitud de mariposas
dejaron su cáscara atrás
se olvidaron de ser orugas
y volaron en libertad!
Echaste a volar tus sueños
y me enredaste en su beldad.
Gracias Frida!
Eterna niña
y creadora sin par.

Ya cae la tarde (haiku)


Ya cae la tarde
y la noche se asoma
a mis entrañas.

jueves, 28 de noviembre de 2019

Parece que no has aprendido...



“Soldadito de Bolivia
soldadito boliviano”,
te cantaban en mi tierra
cuando ibas con tu rifle
a matar a tus hermanos.
Corrió el tiempo sus cortinas
pero sigues derramando
tiranía en el altiplano.
Tus botas siguen manchadas
con la sangre de tu pueblo,
no me digas soldadito
que no escuchas como llora
la zampoña y el charango.
Soldadito de Bolivia
soldadito boliviano,
¿con cuanto te han comprado?
Parece que no has aprendido
que no se mata a un hermano,
que no se aplasta a la Paz
con un rifle entre las manos.


Romance de la luna y los niños gitanos



La niña con el pandero
y el niño con la guitarra,
ambos están jugando y
bajo la luna de plata
corren sus pies descalzos.
El fuego en la hoguera danza,
él juega a robarle un beso
ella teme a la alborada;
y se entregan consentidos
con sus camisitas blancas.
Se entregaron sin reparos,
mira luna como cantan!
mira lunita luna, que
los dos soñando al alba
han entregado al futuro
los temblores de sus almas.
La niña con el pandero
y el niño con su guitarra
los dos gitanitos lindos
bajo la luna de plata.

lunes, 7 de octubre de 2019

La condición (microrrelato)



Al atardecer, las sombras se cernían sobre el sendero que atravesaba el bosque. Alicia caminaba con multitud de monstruos que asaltaban su mente ofreciéndole compañía, cuando apareció el Sombrerero haciéndole una reverencia y le dijo: No te asustes, es el viento que canta; pasa y siéntate entre las cuerdas del violín, tengo té y compota de manzana. Te invito,… si me regalas un sueño.