Detrás
de cada puerta
duerme
un sueño.
¡Ábrela!
¡Despiértalo!
La desnudez de los cuerpos
disolvió los márgenes
de lo abstracto,
y la
perfecta imperfección
quebró las directrices
del destino.
Melodía y armonía, fueron
los parámetros del alma
de la creación,
y los deseos del creador
alumbrando flores
de mil infinitos colores
dieron la vida al Mundo…
y la música se hizo carne
y se ofreció para ser parte
de cada uno de nosotros
y taladrando las almas
y empapándolo todo,
vibró el orbe.
Nadie esperaba que tuvieran que morir
tantos para salvar a unos pocos de elegidos. El Mundo se había quedado pequeño,
estaba sucio y había que limpiarlo. Era una decisión inalienable para salvar a
la humanidad.
Beberé
la bruma marina
escanciada
en vaso de luna
para
saciar mi sed nocturna
mientras
forjas tu abrazo azul.
Azul
de mar y azul de noche,
azul
de paseo sin farolas,
azul
como el alma que duerme
esperando
un sueño olvidado.
Beberé
la bruma marina
al
compás del ritmo que fluye
mientras
forjas tu abrazo azul,
azul
oscuro, casi negro.
Volveré a cantar con el coro de los bosques
a los sueños que iluminan las estrellas,
y esa tierra ocre, de mi corazón alejada
volverá a sentir el abrazo de mis versos
renacidos gozosos para tiempos de esperanza.
Procure
no alzar demasiado la voz, ni usar términos malsonantes. La verdad, por el mero
hecho de ser tal, tiene una belleza oculta… a veces fría como la de las tumbas,
y que usted al declamarla ha de proteger siempre.
Y
por último, no olvide que nunca ha de perder la sonrisa aunque le tilden de
tipo raro o alienado.
¡Es
el cronopianista!