miércoles, 28 de diciembre de 2022

Sendero (Tanka)

Por el sendero

me acompañan los trinos

de los gorriones.      

Lo aguantan casi todo

ni el invierno los calla.  

                                         Azrael Adhara



domingo, 18 de diciembre de 2022

Los regalos


 Quiero hacerte una cunita

trenzada con rimas de paz

“adorná” de cascabeles

y “pintaíta” de bondad.

La pintaré con el canto

de los pájaros del bosque

y también con la mirada

de mil niños a la par.

 

Te bordaré las blusitas

con los rumores del mar

y tejeré tus pañales

con hilos de bruma estelar.

También te haré una toquilla

de amaneceres suaves

y coseré en cada esquina

caracolas “plateás”.

 

Cuando el sueño te rinda

tocaré al piano una nana

con delicados acordes

y un arpegio de cristal

para que sueñes mi niño

que por fin murió la guerra...

para que sueñes mi niño

que por fin

                    llegó la paz.                                                   

                                         Azrael Adhara

viernes, 2 de diciembre de 2022

Diciembre (Haiku)


 El frío quema       

la nariz del chiquillo

tras los cristales.

  

                              Azrael Adhara

domingo, 13 de noviembre de 2022

Autumn leaves (Tanka)

 

“Las hojas muertas”    

danzan en el teclado     

entre mis dedos       

y el gato silencioso

saluda con la cola.

 

                            Azrael Adhara

martes, 25 de octubre de 2022

Tarde de octubre (Haikus)


 En el estanque

escondido en el patio,

nadan las carpas       

mientras espero

silenciosa y serena

que llegues pronto.

Huele la tierra

a perfume de lluvia

como tu pelo.

 

                                  Azrael Adhara

domingo, 23 de octubre de 2022

En un lugar de la mancha (Microrrelato)


En un lugar de la mancha de sangre encontrada en el peluche, técnicos del laboratorio de dactiloscopia, ataviados con sus inmaculadas batas y sus asépticos guantes, han encontrado una huella parcial y la han confrontado con la base de datos de los ficheros informáticos policiales; pero “Clara” no ha encontrado ninguna correspondencia.

Clara con sus tres terabytes y sus tres generadores diésel de dieciocho cilindros no ha sido capaz de encontrar datos del asesino, ni siquiera pistas que nos permitan analizar su perfil.

Es veintidós de septiembre, se muere el verano y un chiquillo  llora desconsolado en la escena del crimen mientras recibe el apoyo psicológico ofrecido por las Fuerzas de Seguridad del Estado. Es Alonso y no puede articular palabra. Tan chiquito y tan solo, gime encogido entre tanta barbarie y los cuerpos sin vida de sus padres y de su hermana, esa que llegó de otras tierras con su sonrisa nueva pendiente de estrenar.

                                              

Alonso tiene siete años; y en la base de datos de Clara solo estamos los mayores de catorce.

 

 

                                                                                   Azrael Adhara


jueves, 22 de septiembre de 2022

3 para el 22 /09 (Haikus)


Playa sin sol.

Veintidós de septiembre

muere el verano.

Las caracolas

arrastran los amores

de las sirenas

y el desespero

ha anidado en mi alma

sola en el puerto.