Bajo las olas
donde la historia duerme,
viven los dioses
cuando el verano
abrasando su poder
mece a la marea.
Azrael Adhara
donde la historia duerme,
viven los dioses
cuando el verano
abrasando su poder
mece a la marea.
Azrael Adhara
custodian la rutina
desde el silencio.
Flores azules
enredan la mirada
de los viajeros.
Azrael Adhara
de la humilde alcoba
que cobija tu vida,
una vida que esconde
a un artista perdido.
Una fuente que guarda los rumores
del agua que lava,
que limpia y que nutre,
y que calma tu sed
de hombre rendido;
y entre macetas de barro
que acunan la vida
brilla el verde esperanza
para que nunca en la lucha
te des por vencido.
Azrael Adhara
mi niña chica cazando al viento
por el sendero verde
por el sendero nuevo.
Cómo le digo que no corra,
cómo le digo que no vuele,
si trae a la luna en sus manos
por el sendero verde.
Corre mi niña, corre
y vuela, mi niña vuela
que este mundo necesita
como te dice el abuelo
que sigas paseando a la luna
por “to” los senderos nuevos.
Azrael Adhara
rebosante
de estrellas
a
la laguna
mientras
bailan las carpas
entre
ramas de mimbre.
Azrael Adhara
La cafetera
silbando
en la cocina
avisa
a todos
ofreciendo
su aroma
azucarado
y frutal.
Azrael Adhara