domingo, 14 de abril de 2024

Secretos (Tanka)

                                       Acuarela de María Pilar García

La cerradura,

guardiana de los sueños

de nuestra niñez.

Las canciones de ronda y 

los barquitos de papel.


                    Azrael Adhara
 

Anhelo (Tanka)

                                        Acuarela de María Pilar García


Noche callada.

Mientras cantan los grillos

en la laguna,

espero tras la puerta

que no pases de largo.


                        Azrael Adhara


         

Petricor (Haiku)

                                          Acuarela de María Pilar García
 

Huele la tierra

a perfume de lluvia,

como tu pelo.


                Azrael Adhara

Koy (Haiku)

                                             Acuarela de María Pilar García  

Nadan las carpas

con los colores del sol.

Dejó de llover.


                   Azrael Adhara

miércoles, 31 de enero de 2024

Haiku de verano


Brisa nocturna

que apacigua el calor.

Cantan los grillos.

    

                     Azrael Adhara


domingo, 28 de enero de 2024

Sin título

                                               Acuarela de María Pilar García

  

La claridad de la mañana

se enturbia con el humo

que apacigua la espera

en esta alcoba olvidada.

Tristes colores

los blancos y los grises

que enredan la visión

de los gráciles verdes de la esperanza.

La soledad grita callada

rompiendo el camino del silencio

mientras aspiro suavemente

la gravedad de tu ausencia.


                                       Azrael Adhara
 

viernes, 15 de diciembre de 2023

Vamos a hacer pestiños


 Decía la madre por estas fechas:

¡Vamos a hacer pestiños!

La tarde despertaba

la cocina se vestía de fiesta

y en los ojos de los niños

nacía una luz juguetona llena de felicidad.

Desde el rincón desfilaban

los trapos pendientes de estrenar        

preparados para limpiar con esmero

las manitas embadurnadas de harina

de los dueños de la eternidad.

El aire se vestía de mil sabores

mil sabores dulcemente organizados

por la cuidadosa destreza de una jefa sin par.

Esa figura magistral

que era mandamás y era ángel guardián.

Era la madre, nada menos y nada más.

Y así año tras año, todo estaba preparado

en esos días deliciosos

del preludio de la Navidad.

 

Este año hay un vacío

hay una voz que no canta

y un trapo de cocina

que se queda sin usar.

Pero madre... este año quiero que sepas

que nunca vamos a olvidar

nada de lo que vivimos

mientras hacíamos pestiños

celebrando gozosos que llegaba Navidad.

Este año cuando te asomes desde el cielo

quiero que levantes el pulgar

cuando veas que hemos logrado

como tú nos enseñaste y

sin olvidarnos de “na”,

a vivir la Navidad.

 

                                        Azrael Adhara