domingo, 30 de enero de 2022

Caníbal (Microrrelato de terror)


 Hay imágenes que viajan sin billete, como la de Dulce anunciándose como niñera, tan bonita, tan tierna… Ella no podía tener hijos y una oscura envidia nacida desde dentro la hacía rabiar ante las madres. Cuando Carola la contrató, ella le habló de su amplia preparación académica como puericultora; pero no le dijo cuanto le gustaba la carne de niño cruda.

                                                                    

 

viernes, 7 de enero de 2022

Termina Diciembre (Haiku)


Sigue lloviendo y
ya termina diciembre.
Se esconde el gato.


miércoles, 15 de diciembre de 2021

La Estrella


 Hace mucho tiempo María y José

abandonaron su tierra camino a Belén

mientras la luz de una estrella

alumbraba a aquel niño aún por nacer.

 

Mientras el mundo gira que gira

los hombres ansían el poder

aplastan a la paz sin piedad y

derraman sangre por doquier;

pero sigue brillando la estrella

esa que alumbra a la fe

la que da su luz a los niños

que siguen queriendo crecer.

 

Hace mucho tiempo María y José

ella en un borriquillo y él silencioso y a pie

pasito a pasito buscan el camino

que les ofrezca refugio antes del anochecer.

 

Que poco ha cambiado todo

cuantos siguen buscando también

una mano amiga que abra esa puerta

donde salvar la vida y donde poder ser;

unos amontonados en la patera

otros caminando arrastrando los pies

van sin mochila ni equipaje

y ni siquiera agua “pa” beber.

 

Hace mucho tiempo María y José

agarraban sus manos mirando a “Manué”

y el mundo exultante recibía gozoso

al niño divino sonriendo con él.

 

Estrella de las tierras invadidas

y de los pueblos que mueren de sed

de las casas donde vive el hambre

y no hay ni un cacho de pan que comer;

alumbra la mirada de los niños

aunque no hayan nacido en Belén

que esta Navidad no les falte ni gloria

¡Salva a la esperanza, y también a la fe!

 

 (Finalista en el XXIV Certamen Literario "Glosa Poética de Navidad")

 

viernes, 26 de noviembre de 2021

Hoja muerta (haiku)

 

La hoja muerta

sostiene su belleza.

Es una joya.

 

lunes, 15 de noviembre de 2021

Diego el Maestro de Vida


 Una tarde llamaron a la puerta del despacho, y cuando abrí, me encontré con Diego. Tendría muchos años, caminaba encorvado y en pijama, y venía a protestar: era paciente oncológico, a su ingreso no le habían dado pases de visita y estaba indignado; nadie iba a verle.

Me disculpé en nombre del servicio y le di sus pases reglamentarios; pero cada tarde, Diego volvía y a llamar a mi puerta, entraba y se sentaba tranquilamente y empezaba a hablar. Nos hicimos grandes amigos y yo aprendía de sus palabras, de sus sonrisas, de sus miradas y de sus silencios.

Una tarde de mucho trabajo, Diego no llegó. Terminé mi turno y muy inquieta me fui directa a Oncología y pregunté por él.

   Diego… ya no está. Falleció anoche.

Mecánicamente abandoné el servicio donde mi amigo esperaba las visitas que nunca llegaron. Había anochecido y las lágrimas apretaban mi alma; más comprendí que en la vida todo era prestado y salí a buscar la belleza del alba.

 

sábado, 30 de octubre de 2021

Sentencia


       La tarde plomiza va tiñendo de oscuro el barrio mientras yo deambulo iracunda y silenciosa. Hace ya tres días que no sé nada de ti, y hace frío, mucho frío… pero no es invierno. Arrastro mis pasos hasta una esquina perdida buscando también perderme.

      Las vacilantes luces de la entrada, me invitan a entrar y ocupo la mesa más escondida del viejo tabanco. Con una fingida sonrisa respondo al saludo del mozo y le pido una copa de brandy de Jerez. Éste regresa altivo con la magia entre sus manos mientras yo controlo la intención de arrebatársela; necesito algo que caliente mis entrañas y me desprenda de tus andrajosas promesas; ¿no te das cuenta, (imbécil de mierda) que sin mí no eres nada?  

 

                                                                                       Azrael  

 

                                                                      

lunes, 4 de octubre de 2021

Tiempo de girasoles


 

Aún no amaneció, las sombras

se tragaron los colores del mundo.

La soledad acompaña mis pasos

que aplastan pesadillas enredadas

en mi pasado.

 

Mientras el tiempo se lleva a la noche,

yo sacudo mis miedos con fuerza.

 

Mil girasoles miran hacia arriba

gozosos con la luz del firmamento

que derrama toda su claridad

para matar a cualquier amenaza

de lo que está 

por llegar.