domingo, 17 de febrero de 2019

El "malamor"



Quiero besar tu mirada
la de alas poderosas,
y vivir en tu almohada.

Es una idea perniciosa,
me lo estoy jugando todo
tengo fama de viciosa…

no sé actuar de otro modo.
Quiero habitar en tus sueños
aunque me hunda en el lodo,
quiero
                 que seas mi dueño.

viernes, 8 de febrero de 2019

El amor es ciego



Parecían felices.
Después de la fiesta, ella le dijo:
- No me gusta verte borracho.
Él sonrió; y le sacó los ojos.


martes, 5 de febrero de 2019

Por soleares



Toda bordada de estrellas
ya está cayendo la noche
“pa recogé to tus penas”.



Permíteme dibujarte
y acariciar tus perfiles
con el color de la tarde.

A la polilla (aforismo)


La polilla es la prima
triste y pobre
de los otros lepidópteros.

viernes, 18 de enero de 2019

A ti, que preguntas por mí


Los asesinos lo llaman proceso;
el terror vuela sobre Argentina
que se desangra, abierta en canal.
¡No haya clemencia con los criminales
que nos robaron sueños y esperanzas!
¡Madre, si te estás preguntando por mí
no me llores, madre! que fui valiente y
tu pañuelo blanco abriga mi muerte.
Tu entrega y tu valor me tienen viva;
en la Plaza de Mayo brilla la luz
que encendisteis las madres por nosotros
los que nunca
                          seremos
                                          olvidados.



lunes, 14 de enero de 2019

Entre almendros y naranjos o las luces de Gaza


Las luces del cielo no son estrellas;
tiemblo a diario al caer la tarde
y me escondo entre sueños olvidados.
Mi Tierra dejó de ser lo que era.
Ya no brillan los lirios entre almendros
ni pasean gacelas entre naranjos…
ya no corro feliz a la escuela,
vivo escondido; vivo en el miedo.
Quiero olvidar el ruido del mortero
y hacerle sitio a la paz en mi pecho,
quiero volver a abrazar a mi padre
y que mi madre me cante de nuevo…  

lunes, 31 de diciembre de 2018

Metáfora de la masacre


El colibrí volaba libre
y precioso entre las flores
orgulloso de su tierra.
Ante él despertaba un mundo de luz,
de luz diáfana y nueva
toda pendiente de estrenar.
Pero entonces…
divisó grandes alas blancas
en el azul horizonte de su mar.
Sus ojos limpios creyeron ver
aves magnánimas e imponentes.
Su espíritu libre y alegre
bailó gozoso y voló a su encuentro.

Oh! Colibrí tan bello y precioso!
No te alejes de tus flores
ni te enredes en la espuma,
son los feroces tiburones!
Aplastarán tu nido
y se comerán a tus hijos;
cercenarán tu carne
y se adornarán con tus plumas…

Pero su grácil inocencia
no entendió de mi aviso
y la luz nativa de sus ojos
perdió el brillo bajo la espada.
Tiburón que ruges furioso…
el colibrí te ofreció sus flores
la armonía de su vuelo
 y la luz de sus colores;
y tu ambición le entregó
cucarachas, piojos y ratas,
peste…, esclavitud… tiranía…                                 
y la desolación
                          de la muerte.