lunes, 12 de agosto de 2019
miércoles, 31 de julio de 2019
Auschwitz
Este
es el sitio exacto
donde
grita y llora la impotencia;
donde
la desnudez se escora
ante
las puertas del infierno.
¡Dicen
que en los infiernos no hay niños!
¡Que
los niños van al cielo!
Pero
aquí están, uno detrás de otro,
arrancado
cada uno, de los brazos
amorosos
que cobijaron sus miedos;
aguardando
turno en esa lúgubre fila
con
destino directo al averno.
Nunca
sus huesos temblaron tanto,
ni
siquiera en las negras noches
de
tormenta, así se sintieron.
Desnudos
y presa del terror más frío,
esperan
su turno, mientras
la angustia resbala entre sus ojos;
y
sus bocas sin palabras, solo piden un beso.
En
Auschwitz,
el
llanto de los niños se pierde
entre
la soledad y el cianuro de cristal.
En
Auschwitz,
el
llanto de los niños grita
y
el mundo… debe callar.
jueves, 25 de julio de 2019
martes, 16 de julio de 2019
Ayit el dragón negro (microrrelato)
Nadia va a la escuela siempre que puede. Allí le han enseñado que los dragones no existen de veras, que son seres fabulosos creados por la imaginación de los hombres para protagonizar cuentos y leyendas; pero cada noche, Nadia tiembla acurrucada entre los brazos de su padre.
Cuando surge la oscuridad, negros dragones iluminan el universo con su fuego infernal.
Esta noche, han devorado a Nadia y a sus sueños de libertad.
En la franja de Gaza, los dragones sí existen,
martes, 18 de junio de 2019
jueves, 13 de junio de 2019
La otra Alicia
Alicia
está con su hermana al otro lado de la puerta.
Alicia,
era grande y era pequeña, ella sabía comer y beber para adaptarse.
Alicia
aprendió del Conejo Blanco y de la Oruga Azul; y disfrutó tomando el té con el
Sombrerero Loco, y jugando al croquet con la Reina de Corazones.
Ahora,
la vida de Alicia, es más normalita; está con su hermana al otro lado de la
puerta de la consulta 2 de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil. Espera su
turno para que valoraren su evolución con el tratamiento: Lleva ya tres meses
con el haloperidol y la risperidona, Alicia ahora tiene talla fija y ya no
viaja al País de las Maravillas.
Alicia
ahora… vive muy aburrida…
En un lugar de la mancha
En lugar de la mancha, los técnicos del laboratorio de dactiloscopia
encontraron una huella parcial, y la confrontaron con la base de datos de los
ficheros informáticos policiales; pero Clara no ha encontrado ninguna
correspondencia. Con sus tres terabytes y sus tres generadores diésel de
dieciocho cilindros, Clara no ha sido capaz de encontrar al asesino.
En la escena del crimen, un muchachito, llora desconsolado y recibe apoyo psicológico ofrecido por las Fuerzas de
Seguridad del Estado. Alonso tiene trece años.
En la base de datos de Clara, solo estamos los mayores de
catorce.
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