Todos los hijos
preparan sus regalos
el Día del Padre
Azrael Adhara
Retorno al pueblo
como todos los años.
Son mis raíces.
Azrael Adhara
Un día lo perdió todo.
Ya no recuerda cuándo, ni cómo, ni por qué. Solo sabe que ya no tiene nada.
Cada atardecer espera que sea el último y así poder obviar los recuerdos; pero esta tarde, ha encontrado su silla.
Todavía conserva el barniz que protege sus maderas y el terciopelo grana de su mullido asiento.
Todavía recuerda como a diario se sentaba a esperarla vislumbrando el atardecer desde su ventana, alborozado y dichoso.
Azrael Adhara